Para ser un deportista profesional, un deportista de élite, sin importar el deporte que se
quiere practicar, se debe entrenar el cuerpo y la mente, ambos por igual.
Aunque la persona domine la técnica a la perfección, sin el entrenamiento adecuado de la mente,
pueden surgir ansiedades e inseguridades que bloqueen a la persona y le impidan lograr
su propósito.
La mayoría de las personas no saben lo potente y fuerte que es la mente, y por muy bien
entrenados que estén físicamente, si su mente no le acompaña, le será prácticamente
imposible, para no decir imposible, conseguir un alto y óptimo rendimiento en una
competición. Sin embargo, cuando la mente y el cuerpo están unidos en un objetivo
común, se genera una mente ganadora y se obtienen mejores resultados.
La hipnosis juega un papel fundamental en este tipo de entrenamiento ya que funciona
como una realidad virtual en la que el deportista puede observar e imaginar desde todos
los ángulos las diferentes posibilidades, puede eliminar ansiedades y miedos, puede
mejorar su capacidad de concentración, ganar más confianza en sí mismo, cambiar las
perspectivas negativas por otras que sean más positivas y eficaces, cosa que incide
directamente en el rendimiento deportivo.
La hipnosis no es una panacea, pero es una técnica bastante antigua y eficaz que con el
paso de los años ha sido reconocida por sus múltiples beneficios en diferentes áreas, y
entre ellas está obviamente, el deporte.